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PULMONÍA » Síntomas, Causas, Como Curar y Prevención

mayo 18, 2019

¿Qué es exactamente la pulmonía?

La pulmonía, también conocida como neumonía, es una enfermedad infecciosa que ataca directamente a los pulmones por completos. Esta puede derivar en graves problemas en la salud, por lo que es importante detectarla lo antes posible para prevenir ciertas complicaciones. Si conoces los síntomas de la pulmonía puedes estar alerta para tratarla pronto como sea posible.

Los pulmones llevan a cabo uno de los procesos más importantes del cuerpo humano: la respiración que tanto lo necesita nuestro cuerpo en general, distribuyendo el oxígeno y expulsando el dióxido de carbono que se encuentra dentro de nuestro cuerpo para una buen salud del mismo.

La pulmonía es una infección en uno o ambos pulmones que se pueda padecerlo. Esta hace que se llenen de líquido y pus, dificultando notablemente la respiración de la persona y poniendo en peligro la vida, debido a la disminución del oxígeno y la acumulación del dióxido de carbono dentro del
cuerpo por completo.

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¿Cuáles son las causas de la pulmonía?

Usualmente, la pulmonía es causada por microbios, bacterias, virus y hongos que mas causan esta afección, que pueden ser contraídos en una gran variedad de maneras, como lo son:

  • Bacterias y virus almacenados en la nariz, boca o senos para-nasales que se distribuyen hacia los pulmones por completo.
  • Inhalación de microbios que se encuentran en el ambiente.
  • Inhalación de alimentos, líquidos o secreciones, entre otros.
  • Infección por neumococo que se encuentran en la nariz.
  • Complicación de gripes que se agravan mas sin no se trata a tiempo.
  • Infección por hongos que se contraen.

¿Cuáles son los síntomas de la pulmonía?

Los síntomas de la pulmonía pueden variar según sea el caso y el nivel de afección en la persona que lo este padeciendo. Entre los más comunes encontramos que son:

1. Los escalofríos

Normalmente, los escalofríos repetitivos durante el día son uno de los síntomas de la pulmonía que ma se han presentado en el cuerpo. Estos pueden durar entre treinta y sesenta minutos por cada escalofrió.

2. Fiebre y tos

Estos son los síntomas de la pulmonía más comunes que se han generado en el cuerpo. Las personas afectadas por esta enfermedad presentan fiebres constantes de hasta 40 grados centígrados, malestar general y tos casi seguido y que causan muchas molestias.

La tos puede estar acompañada por mucosidad y flema de color marrón-rojizo o amarillo-verdoso por completo, y en algunos casos, moco con sangre que puede llegare a ser grave. A su vez, la fiebre y la tos pueden estar precedidas por una infección en la garganta misma.

3. Dificultad para respirar

Esto se debe al poco oxígeno que el cuerpo recibe cuando se sufre de una enfermedad como la pulmonía en el cuerpo, haciéndose más notable cuando se realiza alguna actividad que requiera esfuerzo como subir escaleras, caminar rápidamente o alzar mucho peso que afecta la respiración.

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También pueden darse respiraciones rápidas o superficiales por las afecciones en los pulmones.

4. Dolor al inspirar

Usualmente las personas que sufren de pulmonía pueden llegar a presentar dolor al inspirar cuando necesitan hacerlo. Este se debe a la inflamación de la pleura, mejor conocido como pleuritis mismo como se le ha denominado.

5. Adormecimiento y coloración de las extremidades

Otros de los síntomas de la pulmonía, causados por la falta de oxígeno en el cuerpo que lo necesita, son el frío, la inflamación y el adormecimiento en labios, lengua, extremidades, dedos y nariz. Además, es posible que estas se tornen azul o violeta en el cuerpo.

6. El dolor articular

Aquellas personas que sufren de pulmonía pueden llegar a presentar dolores articulares continuos debido al poco oxígeno que recorre el cuerpo ya que necesitan oxigenar la sangre para su buena circulación.

7. Confusión

En algunos casos de pacientes ancianos, uno de los síntomas de la pulmonía puede ser la confusión y la desorientación por completo. Incluso se ha determinado que ciertas infecciones aumentan el riesgo de accidentes cerebrales y Alzheimer que puede ser perjudicial para los ancianos.

8. Síndrome de la uña blanca

También conocido como leuconiquia, puede presentarse por envenenamiento con químicos, enfermedades cardíacas, pulmonía o hipoalbuminemia.

Además de los mencionados antes, otros síntomas de la pulmonía pueden ser sudoración excesiva y piel pegajosa, poca energía y fatiga que suele ser muy molesto.

Si presentas varios de estos síntomas, te sugerimos acudir con tu médico de confianza para que te realicen los exámenes necesarios. Así podrás comenzar con el tratamiento adecuado para tu afección para una mejor salud de vida.

Factores de riesgo en la Pulmonía.

  • Lesión en la columna vertebral que puede afectar mucho al cuerpo.
  • Enfermedad/lesión: si su sistema inmunológico se encuentra débil, usted tiene un mayor riesgo de contraer pulmonía.
  • Traqueotomía/tubo para respirar: cualquier cosa que su utilice como bypass en las vías respiratorias naturales.
  • Reposo prolongado en cama que no es recomendable.
  • Aumento en la producción de moco y tos improductiva si no se trata a tiempo.
  • Cirugía: es posible que no pueda toser fuertemente después de una cirugía o es posible que deba hacer reposo por completo.
  • Cualquier cosa que evite que sus pulmones se expandan completamente (atelectasia) en su totalidad.

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Tratamiento para la Pulmonía

El tratamiento para la neumonía implica la cura de la infección y la prevención de complicaciones que se puedan producir en los pulmones. Las personas que presentan neumonía adquirida en la comunidad normalmente pueden recibir tratamiento en sus hogares con medicamentos que necesite para su tratamiento.

A pesar de que la mayoría de los síntomas se alivian en unos pocos días o semanas, la sensación de cansancio puede perdurar durante un mes o más que se pueda sentir.

Los tratamientos específicos dependen del tipo y la gravedad de la pulmonía, tu edad y tu estado de salud general por completo. Las opciones incluyen las siguientes que son:

  • Antibióticos. Estos medicamentos se usan para el tratamiento de la neumonía bacteriana en los pulmones. Puede llevar un tiempo identificar el tipo de bacterias que causan la neumonía y elegir el mejor antibiótico para tratarla. Si los síntomas no mejoran, el médico puede recomendarte un antibiótico diferente para su alivio.
  • Medicamentos para la tos. Estos medicamentos pueden usarse para calmar la tos a fin de que puedas descansar. Debido a que el toser ayuda a aflojar y mover los fluidos de los pulmones como se ha detectado, es bueno no eliminar la tos completamente.Además, debes saber que en muy pocos estudios se ha examinado si los medicamentos para la tos de venta libre disminuyen la tos causada por la neumonía misma. Si quieres probar un supresor de la tos, usa la dosis más baja que te ayude a descansar como se necesite.
  • Antifebriles/analgésicos. Posiblemente tomes estos según lo necesites para aliviar la fiebre y el malestar en los pulmones. Estos incluyen medicamentos como la aspirina, el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y el paracetamol (Tylenol, otros) que mas se utilizan para tratar esta afección.

Cómo se realiza el tratamiento en casa

En casa es muy importante mantener todas las indicaciones que sean necesario, utilizando todos los medicamentos recetados por el médico mismo. Además de esto es necesario tener otros cuidados para acelerar el tratamiento como lo son:

  • Evitar salir de casa durante todo el tratamiento que valla a realizar
  • Beber alrededor de 2 litros de agua al día, para evitar la deshidratación en el organismo
  • Evitar usar medicamentos para la tos, sin indicación del médico que halla dicho
  • Vestir ropa adecuada a la temperatura, evitando cambios bruscos para el cuerpo.

La pulmonía no siempre es contagiosa, pero su transmisión es más frecuente en los casos de neumonía viral, inclusive durante le tratamiento que se este realizando. Por lo que los pacientes deben utilizar máscaras y evitar toser o estornudar cerca de las otras personas mismas, especialmente niños, ancianos o pacientes con enfermedades inmunosupresoras como el lupus o el VIH mismo.

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Como curar la Pulmonía con Remedios caseros

Algunas opciones de remedios caseros para complementar el tratamiento de la neumonía o la pulmonía que se necesite tratarlo, cuando se realiza en casa, son los jarabes naturales preparados con plantas medicinales para el organismo.

Como tomillo, canela, eucalipto y alcachofa porque ayudan a fortalecer las defensas naturales del organismo, además de poseer propiedades expectorantes, siendo muy útiles para tratar las enfermedades respiratorias eliminándolas del organismo.

1). Té de tomillo con miel y limón

Un excelente remedio casero para la pulmonía es el té de tomillo con miel y limón para tratar su afección, ya que ayuda a eliminar la infección del pulmón y facilita la extracción de la flema en vías respiratorias. En el caso del limón es rico en vitamina C, que ayuda a fortalecer las defensas naturales del organismo y a mejorar el bienestar del organismo.

Ingredientes

  • 10 gde hojas frescas de tomillo
  • 1 palo de canela
  • 1 taza de agua
  • 50 g de miel
  • Jugo puro de 1/2 limón pequeño.

Modo de preparación

Colocar el tomillo, la canela y el agua en una olla, tapar y dejar a fuego bajo durante 30 minutos seguidos. Después apague el fuego y deje que se enfríe un poco. Cuele, agregue miel y el jugo de limón solo lo que se ha indicado, mezclando bien y dejándolo reposar durante 5 minutos más seguidos. Tomar 1 cucharada de este jarabe 2 veces al día, por la mañana y por la noche durante un máximo de 7 días continuos.

Este jarabe está contraindicado durante el embarazo y en niños con menos de 6 años evitarlo por completo.

2). Té de eucalipto

Un buen remedio casero para la pulmonía y que puede ser utilizado por niños es el té de eucalipto porque ayuda a eliminar la flema que se encuentran en las vías respiratorias, auxiliando en la extracción de las secreciones infectadas del pulmón y en el tratamiento de la tos misma. El eucalipto puede ser utilizado en forma de té o inhalado a través del vapor del té por completo.

Ingredientes

  • 1 cucharada de hojas picadas de eucalipto
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Agregar 1 cucharada de hojas picadas de eucalipto en una taza y cubrir con agua hirviendo hasta disolverlos por completo, deje en reposo durante unos minutos, cuele y beba a continuación lo que se ha preparado.

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También es posible inhalar el vapor de este té o colocar 5 gotas de aceite esencial de eucalipto en un recipiente con 1 litro de agua hirviendo por algunos minutos hasta disolverlos por completo. Para aliviar los síntomas de neumonía en bebés, el recipiente puede ser colocado dentro del cuarto del bebé mientras duerme, pero a una distancia segura y fuera del alcance del niño para evitar quemaduras de las mismas.

3). Té de alcachofa

Un buen remedio casero para la pulmonía es el té de alcachofa, porque posee propiedades depurativas de la sangre que ayudan al organismo a recuperarse más rápido de una neumonía que se este presentando en los pulmones.

Ingredientes

  • 2 a 4 g de las hojas de alcachofa
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Agregar las hojas de alcachofa y el agua hirviendo en una taza solo los ingredientes que se han indicado, deje reposar durante 5 minutos seguidos. Colar y beber de inmediato lo que se ha preparado.

Medidas de prevención

Le enfermedad neumocócica supone un grave problema de salud para las personas de edad avanzada que mas pueden contraer esta afección y por ello es importante tomar una serie de precauciones para evitarla por completo.

  • Vacunarse contra el neumococo. La SEGG insiste en la importancia de la prevención a través de las campañas de vacunación. De la misma forma que se realiza una campaña contra el virus de la gripe que se pueda contraer.También está recomendada la del neumococo para todas las personas mayores de 60 años, sobre todo si no cuentan con un buen estado de salud o se vacunaron hace más de cinco años para una salud mas sana.
  • Separar a las personas enfermas de las sanas. La neumonía se transmite rápidamente por contagio directo entre personas por lo que, una de las principales medidas de prevención es separar a las personas mayores sanas para frenar la posibilidad de contagio ya que afecta mucho la salud del los pulmones.
  • Llevar una dieta adecuada y mantenerse hidratado. La mala nutrición y la deshidratación favorecen la presencia de esta enfermedad. Seguir una dieta rica en nutrientes y asegurar que la persona beba al menos dos litros de agua al día.Son buenas medidas para mantener el organismo fuerte frente al ataque de virus y bacterias que generan afecciones en el organismo.

Prevención de la Pulmonía

  • Lávese las manos con frecuencia y evite a la gente enferma para no contagiarse.
  • Vacúnese contra la gripe y la pulmonía las veces que sea necesario.
  • Cada vez que sea posible, levántese de la cama.
  • Respiración profunda para mejor oxigenación de los órganos.
  • Tos fuerte y efectiva en la respiración.
  • Realice una succión cuando sea necesario.
  • Deje de fumar evitarlo por completo.
  • Cambie de posición cuando esté en la cama.

Realice sus tratamientos respiratorios y tome sus medicamentos cuando se lo ordenen y programen para una mejor salud sin complicaciones.