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DOLOR DE ESPALDA » Tratamientos, Síntomas, Causas, Medicamentos

mayo 13, 2019

Dolor de espalda

El comúnmente llamado dolor de espalda, tiene causas que van desde malformaciones, lesiones y desgastes de la estructura de la columna vertebral, al mal funcionamiento de la musculatura de la espalda, pasando por infecciones, enfermedades renales o digestivas, enfermedad reumática, disfunción del sistema nervioso (dolor neuropático) y, excepcionalmente, tumores. Dependiendo de su causa, se clasifica como dolor de espalda mecánico y dolor de espalda inflamatorio.

Habitualmente el dolor de espalda es mecánico, cuando es producido por un movimiento corporal lesivo, contusión o accidente, aunque es el de origen inflamatorio el que mayor dificultad de tratamiento supone. Una de cada cinco personas presenta dolor lumbar de al menos tres meses de duración.1 Diversas situaciones como la edad o el embarazo, determinan qué factores de riesgo pueden ser más relevantes.

La edad. El dolor puede comenzar entre los 30 y 40 años de edad.
Sedentarismo o mala condición física.
Sobrepeso. El exceso de peso es una causa de sobreesfuerzo para la espalda y por tanto causanse de dolor.
Factores hereditarios. Enfermedades con componente hereditario como la espondilitis anquilosante, algún tipo de artritis o cáncer que afecta a la columna vertebral, son causantes de dolor.
Actividad profesional. Tanto actividades profesionales que suponen esfuerzos o cargas de peso, como la actividad sedentaria de una labor administrativa, pueden provocar dolor de espalda.
Fumar. La tos de los fumadores puede provocar dolor de espalda. Los fumadores tardan más tiempo en recuperarse, así que el dolor de espalda podría cronificarse

El dolor de espalda es un tipo de dolor que se manifiesta en gran parte de la población. Aproximadamente el 80% de la población belga ya ha sufrido algún dolor de espalda a lo largo de su vida. Para el 50% de estas personas, se trata de un problema recurrente o permanente. Por lo general, cuando se sufre algún tipo de dolor de espalda no suele ser a consecuencia de una enfermedad física, ni de una inflamación vertebral. Sólo en un porcentaje mínimo de los casos se determina una causa médica física.

Síntomas del dolor de espalda

Afortunadamente, puedes tomar medidas para prevenir o aliviar la mayoría de los episodios de dolor de espalda. Si la prevención falla, el tratamiento domiciliario simple y la mecánica corporal adecuada a menudo sanarán tu espalda en unas pocas semanas y la mantendrán funcional. Rara vez se necesita cirugía para tratar el dolor de espalda.

Entre los signos y síntomas de dolor de espalda se pueden incluir los siguientes:

1 Dolores musculares
2 Dolor punzante
3 Dolor que irradia hacia la pierna
4 Dolor que empeora al flexionarse, levantarse, pararse o caminar
5 Dolor que mejora al recostarse

En la mayoría de los casos, el dolor de espalda mejora gradualmente con el tratamiento en el hogar y el cuidado personal, generalmente en unas pocas semanas. Si tu dolor no mejora en ese plazo, consulta a tu médico.

En casos poco frecuentes, el dolor de espalda puede indicar un problema médico grave. Busca atención inmediata si tu dolor de espalda:

ocasiona problemas vesicales o intestinales nuevos;
está acompañado de fiebre;
aparece después de una caída, un golpe en la espalda u otra lesión.

Dolor de espalda causas

A menudo, el dolor de espalda se manifiesta sin una causa que el médico pueda identificar con una prueba o un estudio de diagnóstico por imágenes. Los trastornos frecuentemente relacionados con el dolor de espalda incluyen:

Presión muscular o en los ligamentos. Levantar objetos pesados en repetidas ocasiones o hacer un mal movimiento repentino pueden ejercer presión sobre los músculos de la espalda y los ligamentos de la columna vertebral. Si tu estado físico no es bueno, la presión constante sobre la espalda podría causarte espasmos musculares dolorosos.

Protuberancia o hernia de disco. Los discos funcionan como amortiguadores entre los huesos (vértebras) de la columna vertebral. El material blando en el interior del disco puede tener una protuberancia o una ruptura y ejercer presión sobre un nervio. Sin embargo, puedes tener una protuberancia o una hernia de disco sin sentir dolor de espalda. La discopatía se suele descubrir accidentalmente cuando, por algún otro motivo, te haces una radiografía de la columna vertebral.

Artritis. La artrosis puede afectar la zona lumbar. En algunos casos, la artritis de la columna vertebral puede reducir el espacio que rodea la médula espinal, un trastorno que se denomina estenosis del conducto vertebral.

Irregularidades óseas. Un trastorno en el cual la columna vertebral se curva hacia un lado (escoliosis) también puede causar dolor de espalda, pero habitualmente no antes de la mediana edad.

Osteoporosis. Las vértebras de la columna vertebral pueden presentar fracturas por compresión si tus huesos se vuelven porosos y frágiles.

Ejercicios para el dolor de espalda

Rodillas al pecho
Pon una colchoneta en el suelo y recuéstate boca arriba, con las piernas estiradas.
Lleva una rodilla al pecho y sujétala con ambas manos.
Mantén esa posición durante 30 segundos y regresa a la postura inicial. Repite con la otra pierna.
Completa 10 veces con cada pierna.

Piernas estiradas
Para estirarlos, acuéstate boca arriba y dobla la rodilla izquierda en un ángulo recto (90º).
Toma con la mano la punta de los pies y extiende la pierna lo más que puedas. La idea es que quede completamente recta y con la planta del pie «mirando» al techo.
Mantén la postura unos segundos, repite 3 veces más y luego pasa a la pierna derecha.

Extensión de espalda.
Pon las manos detrás de la nuca y entrelaza los dedos.
Eleva los hombros y la cabeza, llevándolos hacia atrás para arquear bien la columna (sobre todo las dorsales y cervicales). Siente cómo los omóplatos se aproximan.
Los movimientos han de ser muy lentos y cuidados.

Torsión de cadera
Túmbate boca arriba en una colchoneta y deja las piernas estiradas y bien juntas. Los brazos quedan a los costados del torso.
Gira la cadera del lado derecho mientras llevas las rodillas para la izquierda (sin separarlas).
Trata de que el hombro derecho no se separe del suelo para que el estiramiento sea perfecto.
Mantén la postura unos segundos, descansa y repite con el lado izquierdo. Hazlo 5 veces por lado.

Diagnostico de dolor de espalda

Si existe motivo para sospechar que un trastorno específico está causando el dolor de espalda, el médico puede solicitar una prueba o más:

Radiografías. Estas imágenes muestran la alineación de los huesos y si tienes artritis o huesos rotos. Por sí solas, no mostrarán problemas en la médula espinal, los músculos, los nervios o los discos.

Exploración por tomografía computarizada o resonancia magnética. Estas exploraciones generan imágenes que pueden revelar hernia de disco o problemas en los huesos, músculos, tejidos, tendones, nervios, ligamentos y vasos sanguíneos.

Análisis de sangre. Estos pueden ayudar a determinar si tienes una infección u otro trastorno que pueda estar causando el dolor.

Exploración ósea. En raras ocasiones, el médico puede realizar una exploración ósea para detectar tumores en los huesos o fracturas por compresión causadas por osteoporosis.

Estudios de los nervios. La electromiografía mide los impulsos eléctricos producidos por los nervios y las respuestas de los músculos. Esta prueba puede confirmar la compresión nerviosa causada por las hernias de disco o el estrechamiento del conducto vertebral (estenosis espinal).

Continúa con tus actividades siempre y cuando las toleres. Prueba con actividades suaves, como caminar o actividades de la vida diaria. Suspende la actividad que aumente el dolor pero no evites realizar actividades por miedo a que duela. Si el tratamiento en el hogar no resulta útil después de varias semanas, el médico puede sugerirte medicamentos más fuertes y otras terapias.

Como aliviar el dolor de espalda

Estírate en el suelo: Pon una mano en cada rodilla y acerca las piernas hacia el abdomen. Siente el estiramiento de la zona lumbar y gira lentamente de lado a lado.

De rodillas: Estírate hacia delante. Pon la mano derecha sobre la otra, inclina el cuerpo hacia la derecha y balancéate. Cambia de lado y repite.

Técnica de los pulgares. Si sientes que tu musculatura está algo contracturada, aprieta con la yema del dedo pulgar sobre el punto doloroso. Mantén la presión durante un minuto, hasta que notes que el nudo se “deshace”. Repite si es necesario.

De pie: Deja caer el cuerpo hacia delante (sin hacer rebotes). Siente cómo las vértebras se van separando. Aguanta un minuto. No hace falta que llegues a tocar el suelo. Si sufres lumbalgia, consulta con tu médico.

El truco de la pelota. Si no llegas al punto de dolor o el «nudo» persiste: túmbate, coloca en la zona dolorosa una pequeña pelota de tenis y hazla rodar levemente con el cuerpo. También puedes colocar la pelota entre tu espalda y una pared.

Dolor de espalda inflamatorio

En alrededor de 1 de cada 20 personas con dolor de espalda crónico, el dolor es de origen inflamatorio. Éste puede afectar a la calidad de vida de muchas maneras.

A menudo se confunde este tipo de dolor con un dolor mecánico1. Hay varias enfermedades que pueden provocar dolor de espalda inflamatorio, algunas de las cuales resultan difíciles de diagnosticar. Los adelantos científicos de los 10 últimos años han conseguido que hoy en día se identifiquen y manejen mejor estas enfermedades.

Es importante un diagnóstico a tiempo, porque algunas de las causas de dolor de espalda pueden empeorar si no se tratan en el momento adecuado. El ejercicio o los analgésicos pueden aliviar de forma temporal los síntomas, pero sigue siendo importante acudir al médico para que establezca un diagnóstico correcto y un plan de manejo a largo plazo.

Aunque las enfermedades como el cáncer y las infecciones vertebrales pueden provocar dolor de espalda crónico a causa de la inflamación, la mayoría de los casos de dolor de espalda inflamatorio se deben a determinadas enfermedades autoinmunes. Éstas se producen cuando el sistema inmunitario del organismo ataca de manera equivocada a un tejido sano del cuerpo4. Algunas enfermedades de este tipo que guardan una relación estrecha con el dolor de espalda son la espondiloartritis axial sin signos radiológicos, la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica y el síndrome de Reiter.

Por otra parte, el dolor de espalda y sus síntomas pueden ser muy variados, al igual que sus causas. El dolor lumbar, por ejemplo, es el que proviene de la columna vertebral y puede tener causas diversas, tales como los problemas musculares, la degeneración de los discos, la hernia de disco lumbar, la disfunción de la articulación sacroilíaca, la espondilolistesis, la estenosis lumbar y la osteoartritis. Por su parte, el dolor de espalda baja se localiza en la parte inferior de la columna vertebral y su sintomatología puede hacerse reconocible como quemazón, hormigueo y dolor sordo o agudo.

Remedios caseros para el dolor de espalda

Hojas de repollo
Aplicar un poco de calor localizado en la zona puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación, así como permitirnos mayor movilidad.

Toma las hojas exteriores de un repollo y ponerlas a calentar en el horno.
Una vez estén calientes, colócalas sobre el área del dolor
Cúbrelos con un paño de fibra natural para conservar el calor.
Mantén el paño y las hojas de repollo ahí durante una hora
Y repite el mismo procedimiento con hojas nuevas cuando estas se enfríen.

Aceite de oliva con manzanilla
El frío también tiene efecto muy relajante en la espalda cuando había dolor, en especial cuando se lo combina con ciertas esencias y aceites

Mezclar un chorrito de aceite de oliva con flores frescas de manzanilla hasta que cubrir el frasco por completo.
Ciérralo muy bien déjalo reposar unas dos semanas en un lugar donde le dé el sol.
Una vez haya trascurrido los días, consérvalo dentro del refrigerador.
Siempre que tengas dolor, frótalo sobre la piel con suaves masajes.

Vinagre y romero
Veamos cómo quitar el dolor de espalda usando vinagre y romero.

Pon a hervir una cazuela 1/4 de litro de vinagre y 2 puñados de romero en un litro de agua aproximadamente por 5 cinco minutos.
Una vez retirado del fuego, déjalo reposar 5 minutos más
Procede a mojar un poco de algodón en la solución de vinagre
Aplícala sobre la parte adolorida.
Las propiedades del romero y el vinagre junto al calor aliviaran considerablemente el malestar.

Dolor de espalda alta

El dolor en la parte superior y media de la espalda puede ocurrir en cualquier parte desde la base del cuello hasta la parte inferior de la caja torácica.

Las costillas están unidas a un hueso largo y plano en el centro del pecho, que se llama esternón, y están unidas a la espalda y la rodean. Si un nervio de esta zona está pinzado, se irrita o se lesiona, usted también podría sentir dolor en otros lugares por los que pasan los nervios, como los brazos, las piernas, el pecho y el abdomen.

La parte superior y la parte media de la espalda (que se llama columna torácica) tienen:

12 vértebras. Estos huesos se conectan con la caja torácica. Conforman la parte más larga de la espalda.
Discos que separan cada vértebra y amortiguan el impacto cuando usted se mueve.

Músculos y ligamentos que brindan sostén a la columna vertebral.
Vea una imagen de la columna vertebral.

El dolor en la parte superior y media de la espalda no es tan común como la lumbalgia o el dolor en el cuello, debido a que los huesos en esta zona de la espalda no se flexionan ni se mueven tanto como los huesos de la parte baja de la espalda o del cuello. En cambio, trabajan con las costillas para mantener la estabilidad de la espalda y para ayudar a proteger los órganos vitales, como el corazón y los pulmones.

Que es bueno para el dolor de espalda

Los anticonvulsivos que principalmente se usan para tratar el dolor crónico son:
Carbamazina
Gabapentina
Lamotrigina
Pregabilina
Ácido valproico

Los antidepresivos usados a menudo para el dolor de espalda son:
Amitriptilina
Desipramina
Duloxetina
Imipramina
Nortriptilina

Los ejemplos de relajantes musculares incluyen:
Carisoprodol
Ciclobenzaprina
Diazepam
Metocarbamol

Los ejemplos de narcóticos incluyen:
Codeína
Fentanilo — disponible en parche
Hidrocodona
Hidromorfona
Morfina
Oxicodona
Tramadol
Los posibles efect

Dolor de espalda baja causas

El dolor en la parte baja de la espalda que se conoce como lumbago es un problema común por causa del uso excesivo o inadecuado de los músculos de la espalda. En este cuadro se describen algunas causas y tratamientos para el dolor en la parte baja de la espalda.

Las causas más frecuentes de las lumbalgias agudas son, según Huerta, “las distensiones ligamentosas provocadas por algún movimiento repentino y de gran intensidad, como un resbalón o un estornudo.

Esto puede provocar un desequilibrio entre las estructuras músculo-esqueléticas, y al no moverse coordinadamente ocasiona un esguince de algún ligamento con su consecuente espasmo muscular y bloqueo articular”.

¿Cómo actuar en un primer momento? “Si se produce esta lesión, lo más importante es aplicar frío local durante las primeras 24 o 36 horas, guardar reposo y, si es necesario, tomar algún antiinflamatorio por vía oral”, explica este experto. Además, recomienda consultar al fisioterapeuta de confianza pasados los primeros días de la lesión.

Santos ofrece otra reflexión sobre las causas del dolor lumbar: “Se ha llegado al consenso de que se trata de una combinación de factores tanto biológicos como psicológicos y sociales.

En algunas personas el causante tiene mayor carga del factor biológico y en otras, sin embargo, es el factor social o psicológico el que mayor peso tiene. Es por ello que se necesita un abordaje interdisciplinar con diferentes profesiones para atender este tipo de factores”.

Que tomar para el dolor de espalda

Jugo de arándanos
Esto quiere decir que el jugo de arándanos puede proteger el cuerpo contra el dolor y la inflamación.

¿Cómo prepararlo?

Mezcla en una licuadora ½ taza de arándanos frescos con un vaso de agua (200 ml)
Procésalos hasta obtener una mezcla homogénea.
La puedes endulzar con miel o un endulzante natural.
Si lo deseas, le puedes agregar unas gotas de limón.

Té verde
Esta bebida natural se ha popularizado en todo el mundo luego de que se revelaran todos sus beneficios para la salud, incluyendo la prevención de enfermedades y su estímulo para los que desean bajar de peso.

¿Cómo prepararlo?

Hierve una taza de agua (250 ml) y agrégale una cucharada o una bolsita de té verde.
Déjalo reposar durante 5 minutos y bébelo.
Lo puedes endulzar con miel.

Miel o glucosa
Bebe miel o glucosa combinada con agua tibia en horario matinal. Si padeces de dolor de espalda no dudes en acudir a cualquiera de estos remedios. Pero recuerda que es muy importante practicar ejercicios con regularidad y adoptar posturas adecuadas que protejan la columna vertebral de afectaciones.

Dolor de espalda y fiebre en adultos

El dolor de espalda es un síntoma común y es una causa frecuente de visitas al médico. Entre sus causas están traumatismos, hernias e incluso el estrés. Este tipo de dolores son frecuente causa de ausentismo laboral, sobre todo porque el estrés se concentra en la región cervical y lumbar.

Si bien, muchos se pasan a los pocos días con el uso de antiinflamatorios, “el dolor de espalda depende de cada persona, pero el que se asocia a baja de peso, fiebre, compromiso del estado general, que sea en extremo intenso, o se irradia al brazo o pierna, se debe consultar”, dice el doctor Dennis Witt, traumatólogo del Centro de Columna de Clínica Las Condes.

Eso, porque detrás de un dolor de espalda también puede haber causas más graves, como un tumor. “Vale la pena consultar a tiempo y no cuando es demasiado tarde”, agrega el médico.

Hay razones tanto degenerativas, como la escoliosis, como hernias, estrechez de la columna (en que no pasan bien las estructuras neurológicas por el canal de la columna hacia las piernas o brazos), entre otros, pero en general, la gran mayoría de los dolores de espalda son autolimitados, es decir, se van pasando solos. Los que se mantienen, se asocian a baja de peso, fiebre, dolor nocturno (en que el paciente se despierta) son motivo de consultar a un especialista cuanto antes.

A menudo, el dolor de espalda se manifiesta sin una causa que el médico pueda identificar con una prueba o un estudio de diagnóstico por imágenes.

Medicamentos para el dolor de espalda

Según el tipo de dolor de espalda que tengas, es posible que el médico recomiende lo siguiente:

Analgésicos de venta libre (VL). Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o naproxeno sódico (Aleve) pueden aliviar el dolor agudo de espalda. Solamente debes tomar estos medicamentos según la recomendación del médico. El consumo excesivo puede producir efectos secundarios graves. Si los analgésicos VL no alivian el dolor que padeces, es posible que el médico te recomiende tomar AINE con prescripción.

Relajantes musculares. Si el dolor de espalda de leve a moderado no se alivia con los analgésicos VL, el médico quizás recomiende que tomes un relajante muscular. Los relajantes musculares pueden hacer que te sientas mareado y somnoliento.
Analgésicos tópicos. Son cremas, bálsamos o ungüentos que te aplicas sobre la piel en el lugar donde sientes dolor.

Narcóticos. Son medicamentos que contienen opioides, tales como la oxicodona o la hidrocodona, que se pueden consumir durante un período corto con la supervisión atenta del médico. Los opioides no funcionan bien para el dolor crónico, de manera que la prescripción suele corresponder a una cantidad de pastillas para un período menor de una semana.

Inyecciones. Si las otras medidas no alivian el dolor, y si este irradia hacia la pierna, es posible que el médico inyecte cortisona (un medicamento antiinflamatorio) o un medicamento que produce adormecimiento, en el espacio que está alrededor de la médula espinal (espacio epidural). La inyección de cortisona ayuda a disminuir la inflamación que se produce alrededor de las raíces nerviosas, pero el alivio del dolor solamente dura unos pocos meses.

Pastillas para el dolor de espalda y caderas

Comprimidos o inyecciones
Los comprimidos actúan de forma sistémica, aliviando los síntomas pero generalmente tienen efectos secundarios y no deben ser tomados sin orientación médica. Además de los clásicos Paracetamol e Ibuprofeno, que son más indicados para el dolor leve o moderado, el médico también puede recetar una combinación de los medicamentos Pregabalina y Celecoxib que es bastante eficaz en la eliminación del dolor intenso, relacionado con los nervios periféricos.

Parches y pomadas
Los parches o adhesivos como Salonpas, Dorflex y Voltaren 24 hrs, IcyHot, Dioxaflex así como las pomadas como Diclofenaco pueden ser usadas y no necesitan récipe médico para ser compradas, siendo de fácil acceso. Ellas pueden aliviar los síntomas en pocas horas y generalmente son las primeras opciones para combatir el dolor de espalda pero sólo son eficaces combatiendo el dolor leve o moderado.

Algunos métodos para el tratamiento del dolor lumbar son:

Fisioterapia, que debe ser individualizada porque la persona necesita pasar por una evaluación personal, para que se encuentren los cambios que pueden ser corregidos.
Compresas calientes en la región dolorida o sesiones de electroterapia, que calientan la zona, y pueden ser útiles para desinflamar el área y eliminar el dolor.
Ejercicios de corrección de postura pueden ser introducidos después de alivio del dolor, para prevenir crisis de síntomas y fortalecer la musculatura de la columna. El Pilates Clínico y la reeducación postural global (RPG) son muy indicados, pues traen alivio de los síntomas en pocas semanas, aunque el tratamiento completo demora alrededor de 6 meses a 1 año.
Estiramientos de la columna ayudan a aliviar el dolor y aumentar la amplitud de los movimientos, proporcionando relajación muscular.

Que enfermedad causa el dolor de espalda

Escoliosis
Es una malformación de la columna, donde ésta se torna curva hacia alguna dirección formando una C o S; por lo general de forma lateral. Se presenta en niños y adultos, y por lo general se corrige mediante el uso de fajas, sesiones de terapia física y cirugía.

Ciática
La ciática específica síntomas de dolor que acontecen en la parte inferior de la columna vertebral y desembocan en las piernas haciendo que éstas tengan debilidad o adormecimiento. Puede aparecer como consecuencia de la presión excesiva o la irritación en las terminaciones nerviosas a causa de fracturas en los discos vertebrales, por alguna infección o hasta un tumor.

Fibromialgia
Esta condición crónica hace que quienes la padecen experimenten dolores agudos en ciertos puntos del cuerpo concentrándose en los músculos afectando la columna vertebral. Tiene más posibilidades de presentarse en las mujeres. Además de fuertes dolores en las articulaciones, la fibromialgia puede reflejarse también con padecimientos como síndrome del colon irritable, migraña, desórdenes del sueño y cansancio crónico en las piernas.

Enfermedades degenerativas en los discos
Con el paso de los años, las articulaciones se deterioran, entre ellas la columna vertebral. Esto hace que se pierda la amortiguación entre los discos intervertebrales y se haga más complicado realizar esfuerzos físicos como cargar objetos pesados y realizar ciertos movimientos. Estas enfermedades pueden hacer que se pierda flexibilidad y elasticidad, así como presentar dolores agudos en algunas zonas del cuerpo.

Como quitar el dolor de espalda baja rápido

Toma medidas para reducir tu estrés. El estrés aumenta la tensión en la espalda, lo que da lugar al dolor de espalda baja. Aunque tal vez no puedas influir en los aspectos de tu vida que te provocan estrés, puedes desarrollar mejores maneras de controlarlo. Considera incorporar ejercicios de bajo impacto a tu rutina cotidiana, escuchar música que te relaje o disfrutar de la naturaleza.

Deja el cigarrillo. Fumar reduce el oxígeno que llega a los tejidos, lo que produce rigidez y dolor. Los fumadores también presentan una mayor incidencia de problemas en la columna como la estenosis espinal, una afección dolorosa en donde el canal vertebral no es lo bastante grande para la médula espinal.

Compra un colchón nuevo. Si notas que la parte baja de la espalda te duele con frecuencia al despertarte en la mañana, la causa podría ser el colchón. Si este está hundido o lo tienes por más de 7 años, tal vez ya sea hora de cambiarlo por uno nuevo.

Trata los problemas de sueño que tengas. Con frecuencia, las dificultades para dormir o mantenerte dormido se relacionan con el dolor crónico de espalda baja. Muchas veces, basta con realizar algunas modificaciones sencillas a tus hábitos nocturnos para mejorar la calidad de tu sueño.

Modifica tu alimentación. Ciertos alimentos alivian el dolor de espalda baja. En cambio, otros alimentos y bebidas pueden agravarlo. Los alimentos con un alto contenido de potasio como los plátanos y las verduras de hoja verde pueden brindar algo de alivio al dolor de espalda baja.

Como prevenir el dolor de espalda

Puedes evitar el dolor de espalda o prevenir que vuelva a ocurrir si mejoras tu condición física y aprendes y practicas la mecánica corporal adecuada.

Para mantener tu espalda fuerte y saludable:

Haz ejercicio. La práctica regular de actividades aeróbicas de bajo impacto (aquellas que no producen presión ni sacuden tu espalda) puede mejorar la fuerza y la resistencia de tu espalda y permite que tus músculos funcionen mejor. Caminar y nadar son buenas opciones. Habla con tu médico sobre las actividades que puedes probar.
Desarrolla la fortaleza y flexibilidad muscular. Los ejercicios para los músculos del abdomen y de la espalda, que fortalecen la zona media del cuerpo, ayudan a desarrollar estos músculos para que funcionen como una faja natural para tu espalda. La flexibilidad en tus caderas y en la parte superior de tus piernas alinea tus huesos pélvicos para mejorar la sensación en tu espalda. El médico o el terapeuta físico puede decirte cuáles son los ejercicios adecuados para ti.
Mantén un peso saludable. El sobrepeso ejerce presión sobre los músculos de la espalda. Si tienes sobrepeso, adelgazar puede prevenir el dolor de espalda.
Dejar de fumar. Conversa con tu médico sobre los métodos para dejar de fumar.

Mantén una postura erguida. No te encorves. Conserva una posición pélvica neutral. Si debes permanecer parado durante mucho tiempo, pon un pie sobre un reposapiés bajo para quitar un poco de peso de la zona inferior de tu espalda. Alterna los pies. Una buena postura puede reducir el estrés en los músculos de la espalda.

Siéntate erguido. Elige un asiento que tenga un buen apoyo para la espalda, apoyabrazos y una base giratoria. Colocar un almohadón o una toalla enrollada en la zona lumbar de tu espalda puede conservar su curva normal. Pon tus rodillas y caderas al mismo nivel. Cambia tu posición con frecuencia, como mínimo cada media hora.